“No reconoceremos un cambio de fronteras que Rusia ha tratado de imponer a través de la agresión”, dice el comunicado emitido este sábado al finalizar la cumbre de cancilleres del G7 llevada a cabo en Alemania.
La ministra alemana, Annalena Baerbock, reiteró esa postura en la conferencia de prensa de cierre y precisó que la actitud que tenga la comunidad internacional en estos momentos será decisiva para el futuro. “Lo que hagamos o lo que dejemos de hacer ahora definirá nuestras relaciones en el futuro”, dijo.
Baerbock se refirió también a los efectos de la guerra sobre los precios del grano y dijo que Rusia parece decidida a ampliar la guerra a todo el mundo convirtiéndola en una guerra por los alimentos.
El comunicado del G7 promete además “ampliar las sanciones” económicas contra Rusia, dirigiéndolas a “sectores en los que Rusia es particularmente dependiente” y pidieron a China que “no socave” estas medidas punitivas.
Así, las siete grandes potencias industrializadas del mundo (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) quieren “acelerar sus esfuerzos” para “poner fin a su dependencia de la energía rusa”, según el comunicado final publicado tras esta reunión celebrada al norte de Alemania. Además, “piden a China que no apoye a Rusia en el ataque” a Ucrania.
Fuente: dw.com