Expertos nos informan cómo se ven afectadas nuestras mascotas por los fuegos artificiales y el estrés que le causa.
Diciembre, el mes de los cambios y festejos; calor agobiante, fiestas, vacaciones y no podemos olvidarnos de los animales que sufren los cambios propios de la época más calurosa, los efectos del uso de la pirotecnia, cambios de hábitos alimenticios y en su cotidianidad en general.
“Cuidar a los perros durante los estruendos, no sólo es un acto de amor, sino que además es una tarea que debemos tener como dueños responsables”, explicó Melina Wajner, veterinaria (MN 9218) especialista en clínica veterinaria general, y añadió: “En el momento del festejo, lo mejor es que esté reunido con la familia y puedan brindarles su apoyo y contención, utilizando música agradable o simplemente buscando lugares con aislamiento sonoro”.
Debido a su sensibilidad auditiva, los ruidos fuertes pueden causarles pánico y provocar conductas no habituales como escapar sin rumbo y perderse, lastimarse, o lastimar a las personas. Además, pueden padecer palpitaciones, taquicardia, jadeo, salivación, temblores, sensación de insuficiencia respiratoria, aturdimiento y pérdida del control, entre otros.
En este sentido, la principal recomendación es ubicar a nuestros animales en un espacio donde estén cómodos, con sus juguetes habituales, comida, agua y algún sonido con el que estén familiarizados; y evitar arrojar pirotecnia cerca de los perros y gatos.
Fuente: infobae.com