Nuevamente la violencia arruina un partido de futbol: represión policial, violencia en un estadio y la confirmación de un muerto. El partido de futbol (que no fue) y como se convirtió en una pesadilla.
La crónica era breve: En la fecha 23 del campeonato de Primera División, Gimnasia y Esgrima De La Plata recibía como visitante a Boca Juniors. Se disputaban tres puntos codiciados para Boca para desplazar a Atlético Tucumán de la cima del campeonato. Hasta que el caos se hizo presente en el estadio platense.
Según fuentes periodísticas, la represión comenzó a las 20.45 en cercanías del estadio. Se supone que el publico local quiso ingresar al estadio, y al encontrarse con las puertas cerradas, se alteró el orden publico.
Una vez desencadenados los incidentes entre la policía y los simpatizantes locales, debido a la gran cantidad de gas lacrimógeno presente en la cancha, Hernán Mastrángelo suspendió el partido a los 8′.
Poco se puede escribir porque las imágenes son testigos de la locura: ambos planteles profesionales debieron refugiarse en los vestuarios mientras que la hinchada local debió saltar al campo de juego para refugiarse de los gases y la violencia ahí presente.
Como corolario del infierno desatado, Sergio Berni, Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires confirmó el fallecimiento de César Regueiro, hincha platense de 57 años. Se estima que la causa de su deceso fue por un paro cardiorrespiratorio en una ambulancia en camino al Hospital de la localidad de San Martín. También se reportaron disparos con balas de goma a periodistas del canal deportivo TyC.
A la espera de una anuncio oficial de cuando se debería reprogramar este partido, desde la Redacción de El Breve Reporte lamentamos lo sucedido. Otra página de violencia y sangre que enluta al fútbol argentino.