En una despedida sobria y austera, como pidió el pontífice emérito que falleció el pasado sábado, la ceremonia fue en latín, con lecturas leídas en español e inglés y sin las súplicas finales; fuerte presencia de fieles alemanes, que pedían por “Benedicto santo”
Frío, neblina , aunque luego se hizo la luz- y un clima solemne, histórico, marcaron hoy la despedida final de Benedicto XVI, 265° papa de la Iglesia católica que conmovió al mundo al renunciar al trono de Pedro el 11 de febrero de 2013, en una misa de exequias presidida por su sucesor, Francisco, un hecho inédito en la historia moderna, del que participaron unas 50.000 personas, según fuentes oficiales.
Sobrio y austero, como quiso el papa emérito -quien murió el 31 de diciembre a las 9.34, a los 95 años, en el Monaterio Mater Ecclesiae, donde vivía, en el Vaticano-, el funeral, aunque no fue de Estado, fue similar al de un pontífice, aunque con ajustes especiales, pensados “ad hoc” para un papa que vivió más tiempo retirado que al frente del gobierno (2005-2013).
Fuente: lanacion.com.ar