La necrópolis de Qubbet el-Hawa, a unos mil kilómetros al sur de El Cairo, ha sido excavada por distintos equipos de arqueólogos desde hace 150 años, sin embargo, es la primera vez que se encuentra algo así.
Situada frente a la ciudad egipcia de Asuán, la necrópolis de Qubbet el-Hawa oculta unas cien tumbas talladas en la roca de la colina. Una de ellas con diez momias de cocodrilo, una “sorpresa arqueológica” porque en esta zona de la orilla occidental del Nilo sus habitantes no veneraban a Sobek, el “dios cocodrilo”.
Los restos de cinco cráneos y cinco esqueletos parciales de cocodrilos, que midieron entre 1,8 y 3,5 metros, se hallaron en 2019 en una pequeña tumba de la necrópolis. La revista Plos One publicó su descripción, en un artículo que firman investigadores del Real Instituto Belga de Ciencias Naturales y de la Universidad de Jaén.
Qubbet el-Hawa se encuentra a unos mil kilómetros al sur de El Cairo y es una necrópolis donde se enterraron a los gobernadores de la frontera sur de Egipto, entre el año 2200 y 1800 antes de la era común. La necrópolis ha sido excavada por distintos equipos de arqueólogos desde hace 150 años.
Los animales se encontraron en la parte superior de una tumba, sobre una capa de arena que cubría cuatro enterramientos -dos hombres y dos mujeres- depositados 1.700 años antes.
Fuente: dw.com