La primer ejemplar fue registrado el sábado 24 de septiembre, flotando en cercanías de Punta Pardelas.
El equipo del Instituto de Conservación de Ballenas (ICB), a través del Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral se encuentra trabajando en las necropsias de las ballenas francas australes y colaborando con otras instituciones y especialistas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, el CENPAT y el Laboratorio Provincial de Salud Ambiental.
Durante la inspección externa e interna no se evidenciaron lesiones ni ninguna anormalidad. Todas las ballenas presentaban buena condición corporal.

Hasta la fecha, se han detectado al menos 12 individuos adultos y un subadulto muerto durante los últimos días en aguas del Golfo Nuevo.
Desde el ICB especificaron que el objetivo más urgente es realizar los estudios post-mortem (necropsias) de las ballenas encontradas, recolectar y analizar muestras de agua y bivalvos para determinar la presencia de biotoxinas por floraciones algales nocivas (comúnmente llamadas marea roja), que es una de las hipótesis que están siendo evaluadas en relación a la muerte de las ballenas.